Gracias por hacerme llorar de emoción leyendo "Juan, el Oso"...y recordar tantas cosas...
Para mí, el abuelillo (y todas esas cosas que tú describes tan bien) es un ejemplo a seguir.
Yo, de mayor, también quiero ser como él.
Desde aquí, vaya por mi parte un pequeño homenaje:
Abuelillo,
gracias por tantos buenos momentos a tu lado,
por tantas bromas,
por tantas y tantas historias y anécdotas.
Gracias por estar siempre de tan buen humor.
Gracias por tu lucha, de ayer y de hoy.
Gracias por tu sonrisa.
Te quiero.
lunes, 14 de julio de 2008
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