Un día, hace casi catorce años, llegó a nuestras vidas. En todo este tiempo hemos compartido con él muchísimos momentos. Nos ha dado todo su cariño. Nos hizo compañía en los momentos de soledad y los paseos a su lado se convertían en tiempo de complicidad, juego y relax. Ha jugado con nosotros y ha corrido por el campo y la montaña. Nos ha acompañado en muchos viajes.
Pancho. Panchito. Has sido un compañero extraordinario estos catorce años. Jamás imaginé lo que llegarías a suponer en nuestra vida. Ayudaste a mi papi a salir adelante en los peores momentos de su vida, con tu cariño, tus besitos y tus ganas de jugar. Avisaste a mi hermana de que llegaban mis sobrinos. Me hiciste compañía en mis noches de soledad y lamiste mis lágrimas en los momentos de tristeza.
Has sido uno más de nuestra familia. Crecimos contigo. Has sido un perro precioso. Supiste dejar de ser "nuestro niño" porque llegaron los niños de verdad. Y les quisiste. Les aguantaste. Y les cuidaste ¡¡que bonito has sido!!
Hoy mi Cherrita me ha preguntado por tí. Le he dicho que te habías ido con un señor para que te curara porque estabas un poco malito. Pero pregunta por tí. Tú no sabes el bien que la has hecho. Le has enseñado a amar a los animales. Y seguirás con ella, porque duerme con su Panchito todos los días...Y el gordito Izan probablemente no se acordará de tí, pero también te ha dado de comer con sus manitas...quien sabe...
Te hemos querido y te queremos mucho. Te echaremos mucho de menos. Pero mucho, mucho, mucho.
Anoche me miraste por última vez. Te acaricié y te abracé por última vez. Te besé por última vez. Y te dije por última vez que te quería.
Hoy no puedo evitar llorar al recordarte.
Gracias AMIGO.