domingo, 8 de abril de 2012

Lectura

Hace tiempo que tenía ganas de compartir algo aquí. Ha habido muchos momentos para hacerlo pero éste es el ideal, así lo siento...

15 de Mayo de 2004. Boda de mi hermano y mi cuñada. Veía como aquel día se acercaba y un hospital me tenía atrapada entre un dolor indescriptible y una gran pena. En aquellos días tan duros para mí sentía el alma desgarrada como mujer y me invadía una profunda tristeza como hermana. Pero Dios quiso que estuviera allí con ellos. Y allí estuve. Y tuve la suerte de leer para todos algo que en otras circunstancias no hubiera significado tanto para mí. Y viví uno de los momentos más emotivos de mi vida. Eso es lo bonito de esta historia...



Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios:


"Hermanos,


Ambicionad los carismas mejores. Y aún os voy a mostrar un camino excepcional.

Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden.
Ya podría tener el don de profecía y conocer todos los secretos y todo el saber, podría tener fe como para mover montañas; si no tengo amor, no soy nada.
Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve.

El amor es paciente, afable; no tiene envidia; no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites.
El amor no pasa nunca. ¿El don de profecía?, se acabará. ¿El don de lenguas?, enmudecerá. ¿El saber?, se acabará.

Porque limitado es nuestro saber y limitada es nuestra profecía; pero cuando venga lo perfecto, lo limitado se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño. Cuando me hice un hombre acabé con las cosas de niño.

Ahora vemos confusamente en un espejo; entonces veremos cara a cara. Mi conocer es por ahora limitado; entonces podré conocer como Dios me conoce. En una palabra: quedan la fe, la esperanza, el amor: estas tres. La más grande es el amor.
Palabra de Dios.
"



No soy una mujer especialmente religiosa. Y tampoco soy mujer de bodas. Pero si creo profundamente en los sueños y en la lucha de dos personas que se unen y se hacen fuertes para conseguirlos y compartirlos. Y disfrutarlos juntos. Eso es para mí el amor.



Armando y Paloma, os felicito por estar juntos. Por los pasos que habéis dado de la mano. Por vuestros sueños cumplidos. El sábado se cumplirá uno de ellos y se pondrán en marcha otros que, estoy segura, os llenarán de alegría. Gracías por compartirlo conmigo.

Recordad que 'de las tres que quedan, la más grande es el amor'. Amaos y perdonaos cada día. Es el secreto del amor que me dió un monje hace no mucho tiempo, en otro de esos momentos de los que algún día hablaré...


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