La vida ha querido que en los últimos momentos de tu vida no estuviera aquí, a tu lado, compartiéndolos. Sé que no estabas solo, que a tu lado estaban aquellos que te querían con locura y que no te han dejado ni un momento. Y sé que te quedaste dormido, tranquilo...
Hace tan sólo una semana me decías, como dice Lean,tu frase:
-Abuelillo, ¿como estás?
- Bien, estoy bien. Me duelen las rodillas pero estoy bien.
Bien. Siempre bien. Bien o mal, tú siempre bien. Te he admirado por ello y te he querido. Me has ensañado que el buen humor y una sonrisa te dan muchas cosas, cosas buenas.
El domingo te marchaste de este mundo tal como lo conocemos. Y yo no estaba aquí. Hoy, a mi regreso, me han dicho que te fuiste. Está siendo para mí un poco difícil porque no puedo dejar de pensar en tí. Si cierro los ojos me vienen miles de recuerdos, imagenes tuyas, siempre de buen humor, de cachondeo, o gastando bromas... ¿Sabes? Me viene una imagen tuya que me hace sonreir. Eres tú, en la finca de los tios, en tu 75 cumpleaños ¿recuerdas? Te veo de rodillas, con los ojos vendados y dando con un palo a una piñata... y sonrío, aunque los ojos se me llenen de lágrimas, sonrío al recordarte...
Pero estoy tranquila porque no hay ni una sola llamada, ni un sólo beso o abrazo que haya querido darte y no lo haya hecho.
Estarás siempre en mi recuerdo y en el de otra mucha gente que te quiere.
Hasta siempre Abuelillo.........Te quiero.


